¿El master es deducible?

 

 

 

Es habitual que determinados profesionales autónomos precisen de formación continua durante el ejercicio de su actividad. Algunas de estas formaciones, como es el caso de los master, suponen el desembolso de importantes cantidades económicas.

¿Es deducible en el IRPF?

Hacienda tiene claro que la deducibilidad de los gastos está condicionada a su correlación con los ingresos. Es decir, para que un gasto sea deducible es preciso que se haya ocasionado en el ejercicio de la actividad. Si no es posible probar dicha vinculación no podrá considerarse como fiscalmente deducible en el IRPF.

Por tanto, el master, como cualquier otra formación, deberá estar directamente relacionada con la actividad realizada para poder deducirse como gasto.

 

Dación en pago a un tercero

 

 

Como es sabido, la dación en pago de una vivienda hipotecada, siempre que se den determinadas condiciones, está exenta de IRPF e IIVTNU.

Lo habitual es que, dicha operación, se realice con una entidad bancaria que ostenta la deuda. Pero, ¿obligatoriamente debe ser así? ¿Qué ocurre si el deudor no es una entidad bancaria? O mejor aún, ¿qué ocurre si la entidad bancaria deudora designa a un tercero que recibirá la vivienda?

Recordemos, en primer lugar que para acceder a la exención es obligatorio que las deudas hipotecarias se hayan contraído con entidades de crédito o cualquier otra entidad que, profesionalmente , realice la actividad de concesión de préstamos o créditos hipotecarios, por lo que no sirve cualquier deudor.

No obstante, Hacienda opina que, es posible transmitir la vivienda a un tercero, manteniendo la exención si es el deudor original (entidad financiera) quién impone esa condición para acceder a la dación. Es decir, la norma no exige que la transmisión vía dación se haga a favor de esa misma entidad de crédito.

 

La devolución de aportaciones tributa en IRPF

 

 

Devolución de aportacionesDesde que, en 2014, se modificó la normativa de IRPF, la devolución de aportaciones de socios o prima de emisión, las reducciones de capital, tributan como rendimientos del capital mobiliario.

En esos casos, si la empresa no es cotizada, el socio tributará como si cobrase un dividendo por la diferencia entre los fondos propios (sin incluir reservas indisponibles) y el valor de adquisición.

Si percibe un importe mayor, siempre que no supere el de adquisición, la diferencia no tributará, reduciendo el exceso el precio de compra de la participación.

No obstante, en el momento del pago, la empresa no debe efectuar retención alguna sobre la cantidad satisfecha, por lo que no la incluirá en el modelo 123 utilizado para declarar dividendos sino en un modelo de declaración específico, a presentar en enero del año siguiente a la operación, el Modelo 198 “Declaración anual de operaciones con activos financieros y otros valores mobiliarios” que debe ser presentado por la empresa y el notario que formalice la operación.

 

Empresa familiar. ¿Reducción del 95% para sobrinos?

 

 

empresa familiarLa normativa del Impuesto de Sucesiones y Donaciones prevé la reducción del 95% por empresa familiar cuando una persona sin descendientes muere y transmite las participaciones en una sociedad a los sobrinos. Pero, cuidado, esto sólo es posible si el fallecido no tiene descendientes; si los tiene, sólo ellos y el cónyuge pueden disfrutar de la reducción.

Para aplicar la reducción en ISD es necesario que algún familiar (el propio fallecido, su cónyuge, ascendientes, descendientes o parientes colaterales de hasta segundo grado) ejerza funciones de dirección en la empresa y perciba por ello una retribución de más de la mitad de sus rendimientos del trabajo y actividades económicas. Los sobrinos no sirven. Si el que ejerce funciones directivas es un sobrino, aunque pueda tener derecho a aplicar la reducción por percibir las participaciones, la reducción del 95% no será aplicable.

Para que los sobrinos disfruten de la reducción es necesario que sea otro familiar (hasta el segundo grado) el que realice las funciones de dirección.

 

La sanción en las operaciones vinculadas

 

 

Existe un régimen de sanciones específico para los incumplimientos de la obligación de documentar las operaciones vinculadas.

Imaginemos que Hacienda detecta que un contribuyente ha realizado operaciones vinculadas a un precio pactado distinto del de mercado. Por tanto, la Administración, efectúa un ajuste de dicha valoración.

Si el contribuyente ha superado el umbral de 250 mil euros en esas operaciones vinculadas y no las ha documentado (o no ha hecho adecuadamente), se le aplica el régimen sancionador específico por no documentar existiendo regularización. Es decir, se le sancionará en función de los datos no documentados o documentados incorrectamente.

En cambio, si la operación vinculada gozaba de la exención de documentación, se le aplicará el régimen sancionador general, es decir, con un porcentaje sobre el importe no ingresado.

 

Cuidado con la exención del seguro médico

 

Exención del seguro médicoUna de las retribuciones laborales extendidas en los últimos años consiste en el pago del seguro médico a los empleados.

La ventaja de esa forma de retribuir consiste en la exención del seguro médico en IRPF de la renta en especie que supone.

Pero cuidado, no todo está exento. Para optar al referido beneficio fiscal es preciso que:

sea ofrecido a todos los empleados

no supere los 500€ anuales por cada miembro de la familia. El exceso no está exento.

el tomador del seguro médico y, por tanto, el obligado al pago de la prima, debe ser la sociedad y no el empleado.

 

Las donaciones no pueden generar pérdidas en el IRPF

 

 

Cuando se realiza una donación de un bien se debe fijar el valor del bien donado en la escritura pública de transmisión intervivos.

Ese valor, servirá de base a la liquidación del Impuesto de Sucesiones y Donaciones, será el precio de adquisición del donatario a efectos del IRPF en una futura transmisión y constituirá el precio de transmisión para calcular la ganancia patrimonial en el IRPF del donante.

Sólo la ganancia. Porque en caso de que el precio de adquisición del bien donado sea superior al valor dado en la donación no podrá computarse una pérdida patrimonial. Así lo establece la propia norma y lo ha corroborado la DGT en reciente consulta vinculante.

 

 

Negocio familiar, reducción en sucesiones y pensión por jubilación

 

 

 

Recordemos. La sucesión de un negocio familiar tiene derecho a una reducción del 95% en el Impuesto de Sucesiones.

Uno de los requitos de la reducción consiste en que el titular del negocio estuviese realizando la actividad de forma habitual, personal y directa, y los ingresos obtenidos constituyesen su principal fuente de renta.

Pero, ¿qué ocurre si, en el momento de su fallecimiento, estaba percibiendo una pensión de jubilación?

Hacienda, inmediatamente, va a considerar que, si estaba cobrando dicha pensión, es porque estaba jubilado y, por tanto, no podía estar ejerciendo de forma personal y directa la actividad, denegando la reducción del 95% a aplicar en el impuesto.

Sin embargo los tribunales no lo tienen tan claro. Interpretan, como consideraría la Seguridad Social que, lo que puede ser indebido, es la percepción de la pensión por estar ejerciendo la actividad.

Por tanto, podrá mantenerse el derecho a la reducción del ISD, si se puede probar, por cualquier medio aceptado en derecho, que el fallecido continuaba ejerciendo la actividad de forma directa y personal y cobraba por ello más del 50% de sus ingresos.

 

 

Las bases negativas en la extinción del grupo

 

 

 

Cuando un grupo de empresas viene tributando en régimen de consolidación fiscal en el Impuesto de Sociedades, las bases imponibles positivas de unas sociedades se agregan con las bases imponibles negativas de otras, pudiéndose dar una base imponible consolidada positiva o negativa.

Tal como ocurre en el régimen general, las bases imponibles negativas consolidadas pueden compensarse en ejercicios posteriores, sin límite temporal pero con limitaciones cuantitativas anuales.

Pero, ¿qué ocurre con esas Bins si una sociedad del grupo sale del mismo o si el grupo fiscal se extingue?

Pues ocurre que, si en ese momento, el grupo tiene bases negativas pendientes de compensar, las sociedades tendrán derecho a compensarlas individualmente en el futuro en la proporción en la que hayan contribuido a generarlas, con la siguiente cautela: sólo se tendrán en cuenta las Bins que la sociedad haya aportado en los ejercicios en que el grupo también haya tenido base negativa. Es lógico, si el grupo fiscal tuvo base imponible positiva, la bin de la sociedad ya fue aplicada mediante la agregación en ese ejercicio.

Un sistema similar está previsto para las deducciones pendientes de aplicar en los grupos que consolidan en el Impuesto de Sociedades.

 

 

Responsabilidad subsidiara: la previa declaración de fallido

 

 

Hacienda, amparada por la norma, tiene cierta facilidad para iniciar un procedimiento de derivación de responsabilidad, subsidiariamente, por las deudas contraídas por una sociedad, hacia el administrador de las mismas.

Pero, para poder hacerlo, deben darse, previamente, diversos requisitos, entre ellos, declarar previamente fallido al deudor principal.

Y, para ello, Hacienda debe demostrar que, la sociedad, no cuenta, en su patrimonio, con bienes de cuantía suficiente para el pago de la deuda y, si existen, deberá acreditar que no son realizables de manera inmediata y por tanto, insuficientes.

Sólo después de acreditar todo ello, puede declarar fallido al deudor principal y derivar la responsabilidad.