He cobrado el IVA de un moroso después de haberlo recuperado de Hacienda ¿qué hago?

 

 

Es sabido que, cumpliendo determinados requisitos, es posible recuperar el IVA impagado por clientes morosos.

Pero, ¿qué ocurre si, una vez recuperado el IVA de Hacienda, se llega a un acuerdo con el cliente, se desiste del procedimiento judicial iniciado y se cobra una parte del importe ?

Pues bien, en ese caso, debe volver a emitirse una nueva factura rectificativa, volviendo a repercutir la cuota cobrada.

Pues bien, antes de cerrar un acuerdo con el cliente, debe tenerse en cuenta que, si en lugar de desistir de la demanda, se concluyese el procedimiento mediante un acuerdo transaccional, no debería emitirse factura rectificativa y, por tanto, no debería ingresarse el IVA en Hacienda.

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Más de 3 meses: sanción prescrita

 

 

 

Cuando la Administración tributaria regulariza una declaración por encontrar irregularidades en la misma, lo normal es que, posteriormente, inicie un procedimiento sancionador.

Pues bien, debe tenerse en cuenta que, el plazo para que Hacienda inicie ese procedimiento es de 3 meses. Transcurrido ese período, la posibilidad de imponer sanción habrá caducado.

Lo mismo ocurre con las declaraciones presentadas fuera de plazo. Una vez han pasado 3 meses de su presentación, Hacienda ya no puede iniciar un procedimiento para imponer sanciones.

 

 

 

Notificaciones inválidas

 

 

 

notificaciones inválidasLas notificaciones son un dolor de cabeza para Hacienda. Muchos son los procedimientos en que, teniendo razón en el fondo de la cuestión, quedan anulados por errores formales. Entre ellos, los relativos a defectos en las notificaciones marchan a la cabeza.

En el caso de las notificaciones electrónicas obligatorias, la Administración está obligada a notificar previamente, en papel, el inicio de dicha obligación.

Pues bien, los tribunales acaban de dar la razón a una Sociedad a la que se le realizó un primer intento de notificación en el domicilio, resultando fallido por «ausente». Posteriormente, se le realizó un segundo intento que también resultó fallido, pero esta vez por «desconocido». En un tercer intento, se hace cargo de la notificación una persona que se identifica mediante unas siglas.

Mucho tiempo después, el contribuyente descarga dicha notificación electrónicamente y recurre aduciendo que la persona que la recogió era ajena a la Sociedad, sin ningún tipo de relación laboral o mercantil, y que en el acuse de recibo no figuraba ni la condición del firmante ni el sello de la empresa. Por tanto, la notificación fue realizada defectuosamente y no llegó a conocimiento del administrador.

Pues bien, los tribunales opinan que la finalidad de cualquier notificación es que el acto llegue al conocimiento del destinatario. El defecto en la misma puede provocar indefensión material, vulnerando el derecho a la tutela judicial efectiva del contribuyente. Pues bien, como la persona que recogió la notificación no se identificó correctamente, se ha producido un incumplimiento formal sustancial que la invalida y, con ello, el acto. A ello, debe sumársele la incongruencia de Correos, indicando ausente y desconocido al mismo domicilio.

 

 

 

Los periodos de carencia en alquileres tributan

 

 

 

periodo de carenciaUna práctica habitual, sobretodo en alquileres de locales, es otorgar un periodo de carencia del alquiler durante el tiempo en que el inquilino deba realizar obras.

Pues bien, si dicha práctica pretende compensar el hecho de que esas obras, finalmente, van a revertir en el propietario, no debe entenderse que el alquiler es gratuito durante el periodo de carencia sino que existe una renta en especie.

Así lo entiende Hacienda, quién en consulta reciente indica que, efectivamente el arrendador obtiene una renta en especie consistente en las obras de las que, una vez finalizadas, pasará a ser propietario y que deben tributar como rendimiento del capital inmobiliario.

Dicha renta en especie deberá imputarse en el ejercicio en que se entreguen al propietario, es decir, a la finalización del contrato.

En definitiva, Hacienda continua forzando las normas en su beneficio. No podía soportar que el inquilino tuviese gastos deducibles mientras el arrendador no tenía ingresos. Habrá que prestar especial atención a la redacción de este tipo de contratos ya que si se indica de forma explícita el motivo de la carencia no habrá escapatoria.

 

 

 

 

Las Bins como opción: matices

 

 

 

En artículos anteriores había puesto de manifiesto que tanto Hacienda como los tribunales consideran la compensación o no de Bins como una opción del contribuyente a decidir en el momento de la presentación. Y dicha opción no puede modificarse posteriormente. Así, si en una autoliquidación, no se aplicaron pudiendo hacerlo, no podrán compensarse posteriormente en caso de rectificación voluntaria o regularización practicada por la Administración.

A esa conclusión, con la que muchos profesionales de la asesoría fiscal discrepamos, el TEAC ha introducido un matiz: si se compensan Bins en la autoliquidación y la regularización supone un incremento de la base imponible, entonces sí pueden compensarse más Bins. Ello es debido a que la opción escogida fue compensar.

 

 

 

La aportación para compensar perdidas es una solución al desequilibrio patrimonial

 

 

 

aportación para compensar pérdidasCuando una sociedad se encuentra en situación de desequilibrio patrimonial por las pérdidas acumuladas, los socios pueden aportar dinero para equilibrar el balance sin necesidad ampliar capital.

Recordemos que para lograr equilibrar el balance una sociedad en situación de disolución, la aportación ha de ser suficiente para que el patrimonio neto sea superior al 50% del capital social. Si la aportación se realiza mediante ampliación de capital se produce un efecto indeseado, ya que se aumenta el mismo, y por tanto, el importe del 50% del objetivo a alcanzar. Con la aportación para compensar pérdidas, el capital social se mantiene y, por tanto, todo lo aportado sirve para cumplir el objetivo.

Ademas, la operación se realiza sin necesidad de acudir al notario ni hacer escritura pública. Los socios pueden realizar una Junta extraordinaria y aprobar por unanimidad realizar una aportación económica -cada uno en proporción a su participación- para reponer pérdidas.

Dado que no es necesario escriturar, se ahorran los costes de notario y Registro.

Contablemente de refleja en el patrimonio neto en la cuenta 118 Aportaciones de socios de patrimonio neto,

Fiscalmente tiene un tratamiento semejante a la ampliación de capital.

La aportación no se contabiliza como ingreso en la cuenta de pérdidas y ganancias sino, como se ha indicado, en patrimonio neto. Al no ser ingreso, no se incluye      en la base imponible del Impuesto sobre Sociedades.

Para los socios supone un mayor valor de adquisición de sus participaciones. Por tanto, a la adquisición no de produce ningún impacto fiscal. Cuando transmitan      las participaciones, tendrán un valor de adquisición superior, por lo que se reducirá la ganancia patrimonial y la tributación en IRPF será menor.

Las aportaciones también pueden ser no dinerarias aunque en ese caso, sobre todo en el caso de los inmuebles, hay que revisar la fiscalidad de la operación.

 

 

 

Cuidado con las transmisiones de viviendas arrendadas

 

 

 

transmisión de una viviendaEs sabido que, en IRPF, la transmisión de una vivienda tributa por la plusvalía obtenida por diferencia ente el precio de adquisición (que incluye los impuestos soportados) y el de transmisión (que incluye los gastos necesarios para la venta).

Pero cuidado, en caso de que la vivienda haya estado arrendada debe minorarse el valor de adquisición en importe de las amortizaciones que fueron fiscalmente deducibles durante el período de arrendamiento.

Esa amortización a considerar debe ser la amortización mínima del 3% sobre el valor de adquisición o catastral (el mayor), con independencia de que efectivamente se haya considerado como gasto.

 

 

La libertad de amortización es una opción

 

 

 

Libertad de amortización¿Es la libertad de amortización una opción? En artículos anteriores comentaba la fijación que tiene Hacienda, respaldada por los tribunales, por considerar la compensación de bases imponibles por parte de la empresas como una opción. Si no se aplica en la declaración del impuesto de Sociedades presentada en plazo voluntario, no es posible aplicarla en una regularización posterior ni voluntaria ni a requerimiento de Hacienda.

Pues bien, lo mismo opina el TEAC que, en resolución reciente ha señalado que no sólo las Bins son una opción, sino que también lo es la aplicación de la libertad de amortización.

Así si una empresa presenta su declaración del Impuesto de sociedades sin aplicar ningún ajuste por libertad de amortización, posteriormente no puede aplicarla ni en regularización voluntaria ni en un procedimiento de revisión .

Entiende el tribunal que una vez decidido no optar por la opción, posteriormente ya no puede se cambiar de opinión respecto de ese ejercicio. Lo anterior no le impide poder disfrutar del beneficio en los ejercicios siguientes, aunque la libertad de amortización alcance a los mismos bienes y/o derechos.

 

 

Tratamiento en IRPF de arrendamiento con servicios

 

 

El arrendamiento de un local de negocio está, salvo que supere los 601.012,10 euros de valor catastral (en cuyo caso debe tributar por IAE), sometido a una retención de IRPF del 19%.

Sin embargo, cada vez es más frecuente que el arrendamiento incluya otros servicios como limpieza, recepción, telefonista, internet, suministros, etc.

Es decir, no sólo se ofrece el arrendamiento en si, sino que se dota al local de los medios materiales y personales para desarrollar la actividad, yendo más allá de un simple alquiler de local de negocio.

Pues bien, en este caso, Hacienda considera que esta actividad no es de arrendamiento y, por tanto, no está sometido a retención.

 

 

Los vehículos, la retribución en especie y el IVA

 

 

 

La cesión de un vehículo por una empresa a un trabajador es, a efectos de IRPF, una retribución en especie.

La norma general establece que dicha retribución debe calcularse como el 20% anual del coste de adquisición (si es propiedad de la empresa) o del valor del vehículo nuevo (si es de alquiler o renting).

No obstante, sólo será de retribución en especie la parte proporcional del uso que se realice del vehículo que se destine a satisfacer necesidades privadas del trabajador, de forma que, de ese 20%, sólo se considerará retribución en especie la parte del tiempo que el vehículo esté a disposición del empleado para su uso particular.

Evidentemente, dicha proporción dependerá de las características y funciones del empleado en la empresa. No es lo mismo, por cuestiones obvias, un comercial que un administrativo. En todo caso, la utilización para fines empresariales o, lo que es lo mismo, la no disponibilidad para fines particulares, deberá ser probada ante Hacienda para hacerla valer.

En la actualidad, en sede de inspección de tributos se está utilizando un criterio muy restrictivo y, a mi juicio, injusto. Se está considerando, salvo prueba en contrario, cero disponibilidad para fines empresariales para ejecutivos y administrativos y 8 horas diarias laborables para comerciales (alrededor del 20% del tiempo para fines empresariales). La prueba para justificar otras proporciones, como siempre en estos casos, se obtendría mediante partes de viajes documentados, lo cual se antoja muy complejo. Lo cierto es que pretender que los comerciales sólo usan 8 horas al día los vehículos en interés de la empresa, o que ejecutivos y administrativos no utilizan los mismos para sus salidas de una empresa del grupo a otra, reuniones con clientes o proveedores, gestiones, etc. parece escaparse a la realidad empresarial.

Por otro lado, recordemos que la cesión del vehículo es, por la parte destinada al uso no empresarial, una prestación de servicios onerosa, sujeta y no exenta IVA. Es decir, la empresa debería facturar repercutiendo IVA a sus empleados por la utilización particular del vehículo y cobrarles el impuesto. Si no se cobra, aumenta la retribución en especie.

Recordemos, no obstante, que la presunción de que sólo el 50% del IVA de vehículos es deducible (el 100% en el caso de comerciales), quedaría superada al producirse la repercusión indicada: podrían deducirse íntegramente las cuotas soportadas en la adquisición de esos automóviles, al pasar a encontrarse afectos al 100% a una actividad sujeta y no exenta.