De acuerdo con la normativa general del Impuesto de Sociedades las deducciones deben acreditarse en la declaración del ejercicio en que se generan.

Así, si su empresa realiza gastos por Investigación y Desarrollo o innovación tecnológica en el ejercicio N, debería incluir la deducción correspondiente en el Impuesto de Sociedades del ejercicio N.

Ocurre, no obstante, que, para deducciones de importes elevados, resulta muy conveniente obtener informes motivados que minimicen el riesgo en caso de inspección y, en muchas ocasiones, dichos informes se obtienen una vez finalizado el plazo de presentación de la declaración del impuesto en que correspondería acreditarla.