Para que una vivienda transmitida goce de la exención por reinversión por vivienda habitual debe haber constituido la residencia continuada del contribuyente durante un mínimo de tres años y haber sido habitada, de manera efectiva y permanentemente, en un plazo de 12 meses desde la fecha de su adquisición.

Es decir, se adquiere, se habita antes de 12 meses y se mantiene habitada, siempre por el propio contribuyente, durante un mínimo de 3 años.

Se plantea la duda de si se considera vivienda habitual si, con anterioridad a la adquisición, el contribuyente estaba habitando la vivienda, lográndose los 3 años necesarios, considerando ese periodo.

Pues bien, los tribunales lo tienen claro. No se considera que dicha vivienda fuese habitual y, por tanto, no tiene derecho a la exención por reinversión en IRPF.