Una de las obsesiones fiscales de los grupos de empresas es asegurarse que más del 50% de los activos de la sociedad holding está afecto a actividades empresariales, accediendo , con ello,- y junto a otros requisitos, la exención en el Impuesto de Patrimonio de los socios, la bonificación del 95% en el Impuesto de Sucesiones y Donaciones y, en determinadas circunstancias, evitando la consideración de sociedad patrimonial a efectos del Impuesto de Sociedades.

En ocasiones, ocurre que, la holding, por diversas circunstancias, dispone de activos operativos, como puede ser maquinaria o naves industriales.

Pues bien, debe tenerse en cuenta que, si la holding cede a sus filiales, esos activos mediante un contrato de arrendamiento de empresa, ello supone una cesión de negocio como unidad patrimonial con vida propia y, los activos objeto de cesión, se consideran afecto a actividades económicas en la empresa matriz.

Con ello, a efectos de los impuestos citados, no se han de computar los valores en la participada y, los activos objeto de cesión, han de considerarse afectos a la actividad económica mientras exista el contrato.