Cuando una sociedad adquiere décimos de lotería para regalar a sus clientes o, los clásicos lotes de navidad para sus empleados, está asumiendo riesgos. Y lo sabe.

Pese a que, ambas prácticas, son realizadas tradicionalmente por las empresas españolas para mejorar sus ventas y obtener un mejor rendimiento de sus empleados, Hacienda lo considera un regalo, innecesario para desarrollar su actividad economica y discute su deducibilidad fiscal en el Impuesto de Sociedades. Del IVA ni hablemos

Sin embargo el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña, en sentencia reciente, ha considerado que, salvo que los gastos realizados sean muy desproporcionados a la cifra de negocios o al número de empleados de la empresa, ha de considerarse el concepto de «gasto contable«, como el que se realiza la sociedad para obtener los ingresos y, con ello, el beneficio. Afirma que, considerar estos gastos como innecesarios para la actividad económica de un negocio, supone una intromisión de la Hacienda Pública en la gestión empresarial.

Concluye que, salvo patente desproporción, no corresponde a la empresa probar la correlación de los gastos con los ingresos de la actividad más allá de lo que resulta de la declaración presentada y de su contabilidad , siendo la Inspección quién debe probar que son innecesarios. Por lo que, de no evidenciar tal desproporción, debe admitirlos como deducibles.