A partir del 2 de octubre de 2016 los sábados se consideran inhábiles a efectos de cómputo de plazos.

Así lo ha querido la Ley 39/2015, de Procedimiento Administrativo Común, que ha introducido como novedad la consideración de los sábados como días inhábiles a efectos de los plazos obligatorios para la Administración Pública en la tramitación de los asuntos, así como a los particulares interesados en los mismos.