Cuando la Administración tributaria regulariza una declaración por encontrar irregularidades en la misma, lo normal es que, posteriormente, inicie un procedimiento sancionador.

Pues bien, debe tenerse en cuenta que, el plazo para que Hacienda inicie ese procedimiento es de 3 meses. Transcurrido ese período, la posibilidad de imponer sanción habrá caducado.

Lo mismo ocurre con las declaraciones presentadas fuera de plazo. Una vez han pasado 3 meses de su presentación, Hacienda ya no puede iniciar un procedimiento para imponer sanciones.